Ya no sé donde quiero vivir.
Hoy estoy en casa, en la de verdad, y tengo miedo. He vuelto a sentirme como en aquella noche en Roma. Aquella noche en la que sentí que no pertenecía a ningún lugar. Bebo cerveza y fumo para buscar la inspiración. Esa calurosa noche de mayo, sentí que Roma no era mi lugar, pero también que París no lo era, y ahora que estoy aquí…tampoco es aquí. Ya no sé donde es. Y tengo miedo.
La gente viaja para conocer nuevos lugares y vivir experiencias que no han disfrutado nunca. Pero yo no creo que ese sea el porqué de mi viajar.
Me gusta la posibilidad de mirar el mar cuando lo necesito. También tener la capacidad evadirme en una inmensa ciudad.
Frank Ocean me acompaña en este viaje, lo hace desde hace unos días, quizás su música sea la culpable de mi inseguridad.
Ya no sé donde quiero vivir.
